Ladrones de tiempo: ¿Quién o qué roba mi tiempo?

“Hay 3 cosas en la vida que nunca regresan: el tiempo, las palabras y las oportunidades”

Estoy segura de que habéis escuchado o leído este proverbio muchas veces. Parece que todos somos conscientes de la importancia que tiene el tiempo. Sin embargo, ¿cuántas veces dejamos que nos lo roben? Quizá sea mejor que no lo pienses o podrías asustarte.

Ladrones de tiempo

En este artículo, identificaremos los ladrones de tiempo más conocidos. Ten en cuenta que el primer paso para vencerlos es saber cuáles son:

  • Redes sociales, correo, chats. Si no todos, la mayoría de nosotros estamos presentes en redes sociales, utilizamos el correo como una herramienta más de trabajo y, en ocasiones, nos comunicamos por mensajería instantánea con nuestros compañeros. Debemos ser conscientes de que no podemos consultarlos continuamente porque interrumpimos nuestro trabajo. Un buen consejo es aprovechar tiempos muertos para leer las redes sociales y el contenido que se publica en ellas, adoptar estados que indiquen nuestra no disponibilidad en programas de mensajería o aprovechar pausas para leer y contestar los emails pendientes.
  • Visitas inesperadas y teléfono. Una solución muy apropiada es concertar citas y, en la medida en la que el trabajo lo permita, no recibir a nadie con quien no se haya quedado previamente. En cuanto al teléfono, si no pueden filtrarte las llamadas, no pasa nada si activas el contestador cuando quieras tener momentos de tranquilidad. Tu concentración te lo agradecerá.
  • Reuniones sin planificar. Las reuniones son útiles siempre y cuando sean productivas. Establecer un orden del día y una duración, que deberemos respetar en la medida de lo posible, son aspectos claves para conseguirlo.
  • Comunicación ineficaz. Nos sorprenderíamos al descubrir cuánto tiempo perdemos por una mala comunicación. Reflexiona sobre lo que dices e intenta que, lo que quieres transmitir a los demás, quede lo más claro posible. Te ahorrará muchos malentendidos y tener que repetir las cosas.
  • Objetivos no claros. Uno de los peores ladrones de tiempo con los que podemos enfrentarnos es no tener una definición clara de nuestras metas. Esto puede provocar que nos desviemos y tener que volver a hacer el trabajo.

En general, una regla importante para conseguir luchar contra los ladrones de tiempo es saber decir “no”. Tus compañeros y tu productividad personal te lo agradecerán.

Además, organizarse de forma adecuada también es algo fundamental. Doolphy puede ayudarte a conseguirlo en tu día a día.

¿Has identificado cuáles son tus ladrones de tiempo? ¿Cómo te enfrentas a ellos?

Esperamos vuestras opiniones y comentarios.

 

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