La importancia de una buena planificación del proyecto

Tras nuestro último artículo en el que os contamos cómo se creó nuestro logo, es hora de retomar la serie de artículos sobre las claves del fracaso en la gestión de proyectos. De los 6 factores clave que identificamos, ya hemos tenido la oportunidad de hablar de la importancia del trabajo en equipo, la definición de los objetivos del proyecto y el uso de una metodología adecuada. En esta ocasión, vamos a analizar el riesgo de planificar el proyecto de forma errónea y su impacto sobre su posterior ejecución y seguimiento.

Uno de los errores más habituales en este ámbito viene dado por la falta de adecuación entre los objetivos del proyecto y los recursos y plazos para alcanzarlos. En ocasiones, el desconocimiento o la falta de experiencia en la ejecución de un tipo determinado de proyecto pueden provocar que se subestimen los tiempos y recursos necesarios para su realización. Para evitarlo, es necesario identificar las tareas que deben llevarse a cabo y prever las posibles desviaciones que pueden producirse dentro del desarrollo natural del proyecto.

Para reducir estas desviaciones es importante distribuir y agrupar las tareas por fases y fijar hitos dentro del proyecto. Fases e hitos permiten que todos los miembros del equipo visualicen la situación real del proyecto en cada momento y suponen un punto relevante en el proyecto para evaluar las posibles necesidades de “replanificación” o ajuste del mismo.

El nivel de detalle en la planificación vendrá dado por el tipo de proyecto, la metodología de gestión de proyectos elegida, el grado de madurez, la capacidad para trabajar en equipo y la experiencia en la realización de proyectos de los participantes. Esto determinará si se debe elaborar una planificación muy detallada en la que se especifiquen las tareas y fechas en las que cada miembro del equipo deberá dedicar un número de horas determinadas (típico de metodologías predictivas) o si, por el contrario, se opta por una planificación más flexible donde se identifican los objetivos del proyecto y se permite que los miembros del equipo se organicen con mucha más autonomía en cuanto al reparto de tareas, el orden de ejecución y la dedicación necesaria (habitual con metodologías ágiles).

Es vuestro turno de opinar. ¿Dedicáis tiempo suficiente a la planificación de vuestros proyectos? ¿Cuáles son para vosotros los factores claves para una correcta planificación?

 
Up With Your Projects!